1. Enfocarse solo en la tasa de interés
Este es el error más común. Muchos prestatarios persiguen la tasa de interés más baja, sin entender el significado de las modalidades de indexación. Una tasa inicial baja en una modalidad indexada puede resultar muy costosa más adelante cuando el capital se infle y la cuota mensual se dispare. Una combinación correcta es más importante que una tasa puntual.
2. Lealtad ciega a su banco
"Estoy en este banco desde los 16 años, seguro me harán un buen precio". ¡Error! El banco es un negocio económico cuyo objetivo es maximizar ganancias. Un cliente cautivo es el cliente ideal para el banco. Es obligatorio realizar un estudio de mercado integral entre todos los bancos y negociar. A menudo, un banco competidor ofrecerá condiciones significativamente mejores para captarlos como nuevos clientes.
3. Ignorar cambios futuros
Una hipoteca se toma por 20 o 30 años. ¿Permanecerán iguales sus ingresos y gastos? La ampliación de la familia, gastos de educación, o cambios en la carrera deben tomarse en cuenta. Una planificación correcta debe incluir "puntos de salida" y flexibilidad para cambios, una opción que a veces se olvida al refinanciar una hipoteca y mejorar condiciones o al tomar una hipoteca nueva.
4. No considerar costos adicionales
Seguro de vida, seguro de propiedad, comisiones de apertura de expediente, tasaciones, abogado... todo esto se acumula en sumas significativas. A veces la cuota mensual parece razonable, pero con la adición de los seguros se convierte en una asfixia económica. Es importante calcular la "cuota mensual total" y no solo el pago al banco.
5. Renunciar al asesoramiento profesional
Confiar en el empleado del banco como asesor es un conflicto de intereses inherente. El empleado del banco se preocupa por el banco, un asesor hipotecario privado se preocupa por ustedes. El ahorro logrado mediante la construcción de una combinación correcta y negociación profesional supera decenas de veces el costo del asesoramiento mismo.