Las tres principales rutas de transferencia
El proceso de arrastre puede realizarse de tres maneras principales, según el timing de la venta de la vivienda antigua y la compra de la nueva. En el marco de la asesoría hipotecaria para mejoradores de vivienda, adaptamos la ruta correcta a su situación específica:
1. Transferencia directa (simultánea)
La situación ideal pero más compleja de realizar. El arrastre de la hipoteca se ejecuta en un día donde venden la vivienda antigua y compran la nueva. El dinero de su comprador pasa directamente al vendedor de la nueva vivienda, y la hipoteca se intercambia. Requiere coordinación perfecta entre todas las partes.
2. Transferencia a depósito (vendieron antes de comprar)
Si ya vendieron la vivienda antigua pero aún no han comprado una nueva, el banco permite "congelar" la hipoteca. El dinero de la venta se deposita en un depósito en el banco como garantía contra la hipoteca, hasta que encuentren una nueva propiedad y la hipotequen. Esta es una excelente manera de no perder las condiciones durante el período intermedio.
3. Transferencia con garantía bancaria (compraron antes de vender)
El caso más común entre mejoradores de vivienda. Compraron una nueva vivienda de un constructor o de segunda mano, pero aún no han vendido la antigua. En este caso, es posible arrastrar la hipoteca a la nueva propiedad incluso antes de remover la hipoteca de la antigua, generalmente mediante el uso de un préstamo puente o garantía bancaria temporal.